17 enero, 2018 | 04:11
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2 Minutos de locura en Tucumán

Por Cristian S. Abdala.
Rock, energía y vehemencia son los términos que retratan la noche vivida en el Robert Nesta este viernes 11 de abril. Fueron tres bandas las que calentaron la fresca noche tucumana, dos bandas locales, “Cielo Oportuno” y “Volstead”, y la legendaria “Dos Minutos” de Buenos Aires. Los primeros acordes comenzaron a sonar desde los instrumentos de “Cielo Oportuno” sólo para algunos jóvenes, sin embargo a los pocos minutos el lugar se fue colmando de gente que comenzaban a calentar el cuerpo y las gargantas para lo que se venía; esta joven banda, a meses de festejar sus primeros 10 años de formación, brindó un show enérgico lleno de carácter y arrebato, el cual quedó registrado en el ánimo y alegría de los espectadores. Posteriormente fue el turno de la reconocida “Volstead”, la cual a través de sus principales éxitos demostraron porqué son referencia en el estilo punkrock del interior. Mientras los temas de “Volstead” se continuaban, el Robert Nesta se iba llenando de jóvenes entusiastas que no paraban de poguear y cantar incansablemente. Y ya de madrugada salieron a reventar la noche con toda su furia y potencia los “Dos Minutos”, quienes después de tres años volvían a Tucumán, congregando fans de todo el norte Argentino. Sin dudas la espera valió la pena, “Dos Minutos” tiñó de punkrock Tucumán con sus clásicos como “Ya no sos igual”, “Canción de Amor”, “Demasiado tarde”, “Piñas van, Piñas vienen”, “Como Caramelo de Limón” y “Aeropuerto”, y la gente le demostró su cariño y entrega incondicional. Entre tanta energía, música, gritos y pogos que se sucedieron, y ya son parte de los gratos recuerdos del Rock tucumano, es digno de destacar la interacción y comunión de Walter “Mosca” Velázquez con el público que demostró en varias oportunidades bajando del escenario para hacer cantar, o abrazarse con sus fans, o invitando a cantar “Amor suicida” a admiradores como al histriónico Julio Cesar Rasuk, de “Vampiro Indio”. Este tipo de actitudes humildes y afectuosas no son comunes de observar en los íconos del Rock, al contrario, muchas veces la distancia y frialdad con los fans por parte de bandas tan o menos populares como “Dos Minutos” son la constante entre la convivencia artista-público. Esperemos que no haya que esperar tanto tiempo para volver a ver a “Dos Minutos” por estas tierras y que pronto Tucumán vuelva a ser “Punk”.